Los celos
¿Quién no sintió celos alguna ves?
A mí en particular es un tema que me gusta saber y por eso decidí investigar un poco y hacer un resumen de todo lo que leí. No soy una persona muy celosa y si siento celos no lo demuestro. Nunca tuve un ataque de celos de sentirme mal y cosas así, siempre tuve del tipo común, controlable y por ende que lo puedo manejar y demostrar hasta donde considere necesario aunque sienta un poco más.
A los celos se los podría definir como un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social). Entendemos por celos ese confuso, paralizador y obsesivo sentimiento causado por el temor de que la persona depositaria de nuestro amor prefiera a otra en lugar de a nosotros.
Los celos, en contra de lo que podría parecer y de lo que sugieren algunas letras de canciones, argumentos literarios o guiones de películas, no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuánto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Y, normalmente, quienes padecen preferentemente estos ataques de celos son personas muy centradas en sí mismas, que sólo se curarán saliendo de su autoencierro. En muchas situaciones de celos hay, más que amor o miedo a la soledad, otras causas: sentimientos de posesión del otro, de necesidad de controlarle, de inseguridad en uno mismo, de envidia hacia la mayor riqueza de la vida emocional del otro.
Las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad.
Un tipo muy especial de celos son los infantiles ("complejo de Caín"), que se manifiestan tras el nacimiento de un nuevo hermano.
Yo hermanos no tuve pero si fui celosa de mi prima Carolina ya que mi papá era el padrino y siempre le hacía regalos. También me contaron que cuando era chiquita decía: “es mío sola” a todo lo que tenía en la mano o lo consideraba mío.
Hay 2 tipos de celos:
Los celos sanos o buenos consisten en una preocupación por la posible pérdida de una persona amada o malestar por la relación real o imaginada que esa persona tiene con alguien más. Quienes sienten este tipo de celos prefieren que sus parejas permanezcan con ellos y no desean que tengan una relación demasiado íntima con nadie más. Esto a veces causa algunos problemas en la pareja pero no son demasiado serios ni producen un malestar intenso a ninguno de los miembros de la pareja. Los celos buenos se caracterizan por la retención de pensamientos básicamente buenos sobre nuestro compañero o compañera, aún cuando se genere dolor. La mayoría de la gente puede experimentar varios grados de celos buenos sobre su compañero o compañera, no siempre significan que la persona que siente celos es insegura o posesiva, especialmente, si los celos se experimentan como sólo una emoción pasajera. Los celos buenos, inclusive si son muy dolorosos, raramente infligen daño profundo o permanente en ninguna de las dos personas en la pareja, ni en la relación. Los celos patológicos o malos están acompañados de intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión y suelen ser destructivos para la relación.
Los celos malos son una reacción destructiva y mística que de la nada inventan pensamientos malos e injustos sobre el compañero o la compañera de uno. Esos malos pensamientos frecuentemente son bien disimulados, pero son insidiosamente destructivos para las emociones de ambas personas en la pareja.
La persona celosa no acepta la posición de elección libre que es necesaria para construir una relación romántica fuerte, saludable y permanente. El compañero o compañera con celos se encierra en la idea falsa de que cualquier relación o aventura externa representa una amenaza o privación. Además, la persona con celos erróneamente juzga a su compañero o compañera en términos de experiencias y relaciones externas no relacionadas con la relación presente, en vez de juzgar en términos de su relación actual.
Acá dejo un test para hacer son 20 preguntas fáciles en donde según la respuesta te dice que tan celoso/a sos.
http://www.portalmix.com/comoeres/test3.shtml
Fuentes
http://www.mujeractual.com/pareja/convivencia/celos.html
http://www.cepvi.com/articulos/celos.shtml
http://revista.consumer.es/web/es/20000601/interiormente/30378.php
http://www.tnrelaciones.com/loscelos/index.html
Florencia Forconi

Meneame
del.icio.us
Me olvide de poner el nombre jaja.
Florencia Forconi | 08-09-2008 - 00:08:38 GMT -3 #
En el test me salio:
"Eres celos@ cuando la situación lo requiere
Por norma no eres celos@ pero inconscientemente vas con la antena puesta por si las moscas. Es decir, eres celos@ si la situación lo requiere. Conoces perfectamente ese sentimiento que se insinúa en ti de vez en cuando y sabes que cuando llega, es muy difícil controlarlo. Por eso intentas no ver fantasmas donde no los hay. Sin embargo, tu autocontrol no siempre funciona y pueden nacer tensiones con tu pareja debidas precisamente a los celos. Pero recuerda que después de la tormenta, viene la calma."
Es un tema interesante, ya que muchas parejas se pueden romper por culpa de los celos. Y creo que también hay gente que es demasiado celosa y quizás no deja "vivir tranquilo" al otro y eso también influye en la pareja.
Buen post!
Beso
Carolina Barrio | 11-09-2008 - 13:31:59 GMT -3 #
me salio:
Eres celos@ cuando la situación lo requiere
Por norma no eres celos@ pero inconscientemente vas con la antena puesta por si las moscas. Es decir, eres celos@ si la situación lo requiere. Conoces perfectamente ese sentimiento que se insinúa en ti de vez en cuando y sabes que cuando llega, es muy difícil controlarlo. Por eso intentas no ver fantasmas donde no los hay. Sin embargo, tu autocontrol no siempre funciona y pueden nacer tensiones con tu pareja debidas precisamente a los celos. Pero recuerda que después de la tormenta, viene la calma.
Flor dominici | 28-09-2008 - 13:28:12 GMT -3 #